Cuáles son las principales lesiones óseas

lesiones óseas

Las lesiones óseas habitualmente se deben a una fractura pero también existen de lesiones debidas a una sobrecarga. Cuando se produce en un hueso una fractura, la tendencia natural es hacía la consolidación, es decir la unión de los fragmentos del  hueso formando el callo óseo. Si no, se forma el callo y aparece una cicatriz que se denomina pseudoartrosis (los bordes de la fractura se esclerosan sin facilitar el proceso de creación del callo óseo).

 El hueso está recubierto por el periostio, en adultos ayuda a formar el callo óseo. También podrá degenerar en periostitis. La descalcificación u osteoporosis en los deportistas se produce después de una inmovilización duradera. A continuación, veremos más sobre estas lesiones y cómo actúa un médico rehabilitador.

Periostitis

Se produce una inflamación del periostio que cubre la diáfisis del hueso por dos motivos:

  • Traumatismo directo. Se producen por el clásico golpe directo, como por ejemplo, en la espinilla.
  • Sobrecarga. Se produce una inflamación en el periostio por causa desconocida. Es muy típica la del chico joven que se inicia en el atletismo o puede ser producida por un cambio de deporte, de calzado, de terreno, etc. Se piensa que es el principio de una fractura de estrés, y termina por causar la fractura de tibia y peroné.

El tratamiento de la periostitis consiste en:

  • Reposo más o menos largo.
  • Aplicación de frío y reposo deportivo
  • Antiinflamatorios por vía oral o local.
  • Averiguar la causa que lo ha producido, que normalmente es el mismo deporte.
  • Si existe deformidad en los pies, tratar de corregirla.

Fractura por estrés o sobrecarga

Estas lesiones óseas se producen por microtraumatismos de repetición. Está relacionada siempre con la actividad física y con un gesto repetitivo y continuo. Su sintomatología es exclusivamente dolor. No existen ni desplazamiento ni deformidad. Para su diagnóstico precisamos de un estudio radiológico e incluso gammagrafía ósea.

El tratamiento de la fractura por estrés o sobrecarga consiste en:

  • Reposo, descarga.
  • En algunos casos es necesario la inmovilización.
  • A veces la lesión puede durar hasta 4 o 5 meses.

Arrancamientos óseos

Se debe a una fuerte tracción, que rompe el hueso parcialmente en la intersección del tendón y no el músculo o el ligamento. Se dan principalmente en niños y niñas en edad de crecimiento. En el adulto se puede producir debido a una tracción fuerte. En el momento del accidente se manifiesta con un dolor muy agudo. Tras estudio radiológico se observa perfectamente un arrancamiento óseo.

El tratamiento de los arrancamientos óseos consiste en:

  • Reposo funcional.
  • En ocasiones es necesaria la inmovilización.
  • La lesión puede durar de uno a tres meses, pudiendo quedar una deformidad en el hueso.

Fractura óseas

Estas lesiones óseas no son más que la rotura de un hueso. Pueden ser debidas a gran cantidad de motivos como diferentes traumatismos severos, aunque también por torsiones o fuerzas que superan la elasticidad natural del hueso.

Los síntomas más significativos de esta patología es principalmente el dolor agudo acompañado de impotencia funcional, deformidad, hematoma, fiebre, entumecimiento… El diagnóstico de estas lesiones se establece tras realizar radiografías, TAC y resonancia magnética.

En función de gran cantidad de factores como si es una fisura ósea o fractura de hueso, los antecedentes y el grado de recuperación que se espera de la fractura. El objetivo principal del tratamiento es la de la total recuperación del hueso en tres fases:

  1. Reducción de la fractura. Consiste en manipular la fractura hasta que se consiga una relación anatómicamente deseable para conseguir una nueva función y acelerar la consolidación. Esta reducción puede llevarse a cabo mediante técnicas manuales o quirúrgicas.
  2. Mantenimiento de la reducción. Una vez llevada a cabo la reducción de la fractura, se procede a la inmovilización del miembro para evitar así que los extremos de la fractura se muevan. Se suele llevar a cabo mediante diferentes tipos de férulas, mecanismo de tracción continua, o con material de osteosíntesis mediante intervenciones quirúrgicas.
  3. Rehabilitación. Consiste en la recuperación de la normalidad que se poseía en el lugar de la fractura antes de que esta se produjera. Se llevará a cabo mediante diferentes tipos de ejercicios de fuerza y movilidad pasiva y activa progresiva. Coordinación motriz y recuperación de la propiocepción
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